¿Cómo funciona?

Tenemos los sistemas de calefacción por infrarrojos más avanzados del mercado pero, ¿qué ventajas tienen sobre los tradicionales?

RADIACIÓN INFRARROJA,
¿QUÉ ES?

La radiación infrarroja, o radiación IR es un tipo de radiación electromagnética, denominada de manera específica «radiación térmica», de mayor longitud de onda que la luz visible.
Los infrarrojos fueron descubiertos en 1800 por William Herschel, un astrónomo inglés de origen alemán. Herschel colocó un termómetro de mercurio en el espectro obtenido por un prisma de cristal con el fin de medir el calor emitido por cada color. Descubrió que el calor era más fuerte al lado del rojo del espectro y observó que allí no había luz. Esta es la primera experiencia que muestra que el calor puede transmitirse por una forma invisible de luz.

La radiación infrarroja es una parte del espectro de luz generado por el sol. Sin embargo, este tipo de luz no es visible para el ojo humano, sino que sólo se manifiesta como radiación térmica. Los rayos infrarrojos, que son responsables de la sensación de calor que percibe el hombre, son una radiación positiva y no son comparables con la radiación ultravioleta, de microondas o los rayos X.

Los infrarrojos son clasificados, de acuerdo a su longitud de onda, en infrarrojo cercano – onda corta (de 800 nm a 2500 nm), infrarrojo medio – onda media (de 2.5 µm a 50 µm) e infrarrojo lejano – onda larga (de 50 µm a 1000 µm). Nuestros paneles infrarrojos se basan en la onda larga, estas ondas largas infrarrojas tienen las propiedades de penetrar, irradiar y reflexionar, calentando directamente las masas de los objetos cercanos como paredes, suelos, techos y por supuesto los seres vivos que absorben estos rayos.

La calefacción por infrarrojos además de calentar de forma eficiente es completamente inofensiva.

Los procesos de calentamiento con emisores de infrarrojos destacan por una alta rentabilidad, debido a que la energía del calor se transmite a través de emisiones electromagnéticas. El cuerpo irradiado absorbe la emisión infrarroja y la transforma en calor.

onda media

¿Cómo funciona el
calor por infrarrojos?

Básicamente nuestro sistema de calefacción tiene un funcionamiento similar al sol proporcionando de forma inmediata una sensación térmica muy agradable.

Existen tres sistemas de transmisión de calor:

Conducción:  Es la transferencia de calor que se produce entre dos cuerpos a través de un medio material por contacto directo entre sus partículas, cuando existe una diferencia de temperatura entre ambos.

Convección: Es la transferencia indirecta de calor por movimiento de una masa de fluido (liquido o gas) de una región del espacio a otra.

Radiación: La transmisión de calor se realiza mediante ondas electromagnéticas. A diferencia de los dos sistemas anteriores, no existe contacto directo entre los cuerpos a diferente temperatura ni transporte de fluidos intermedios que liberen la energía térmica.

Los sistemas tradicionales de calefacción (radiadores, estufas, bombas de calor) se basan en la transferencia de calor por convección calentando el aire que luego calentará a las personas y objetos en la habitación. De esta forma se generan grandes diferencias de temperatura al producirse una corriente ascendente del aire caliente que tiende a subir hacia el techo desplazando el aire frio hacia las capas bajas. Esto hace que se desperdicie mucha energía. Además, el aire caliente se pierde fácilmente por las puertas abiertas y las ventanas, haciendo necesario que se tenga que calentar más aire para mantener constante la temperatura.

Desde ECOcalor proponemos un sistema de calefacción que transmite el calor por rayos infrarrojos (calor radiante), ofreciendo así una energía limpia y eficiente basada en la emisión de las ondas infrarrojas que se transforman en energía calorífica aprovechable.

Nuestro sistema no calienta el aire directamente, calienta los objetos y personas que se encuentran en su ámbito de influencia, que absorben la radiación y la trasmiten nuevamente creando un ambiente muy confortable. A diferencia de los sistemas tradicionales de calefacción, no depende de ningún fluido o masa para transferir el calor, su energía se proyecta directamente sobre las masas como objetos y seres vivos, obteniendo un mayor aprovechamiento energético y una rentabilidad mayor. Esta elevada eficiencia energética se traduce en un ahorro de un 30-50% en la factura de energía.

Ventajas de la
calefacción por infrarrojos

CONFORT Y SALUD

El calentamiento se produce de forma inmediata y homogénea consiguiendo rápidamente una temperatura agradable.

Es totalmente silencioso, no emite ruidos, olores ni vibraciones

Proporciona un ambiente saludable porque al calentar por radiación no remueve el aire evitando la generación de corrientes, evitando la propagación de gérmenes, polvo y ácaros manteniendo el aire limpio y sano (especialmente recomendado para asmáticos y alérgicos).

No reseca el ambiente aumentando así el nivel de confort, mantiene el nivel de humedad del aire lo cual es una ventaja para las vías respiratorias.

Dificulta la aparición de hongos ya que mantiene secas y cálidas las superficies eliminando además las condensaciones en las paredes que producen otros sistemas de calefacción.

Hay estudios que certifican que la radiación infrarroja mejora el sistema inmunitario y el flujo sanguíneo activando las células y alivia los síntomas de fatiga, el estrés y la depresión. Es eficaz en los tratamientos y terapias contra el dolor: contracturas, artritis, fibromialgia…

Reduce la ansiedad y el estrés, la fatiga crónica y la depresión.

AHORRO

La elevada eficiencia energética consigue un ahorro del 30 – 50% respecto de otros sistemas, lo que está avalado por un estudio realizado por la Universidad pública alemana Technische Universität Kaiserslautern (htpps://www-user.rhrk.uni-kl.de/~kosack/forschung/). Esto se debe a que es necesaria menos potencia por metro cuadrado ya que no calienta el aire, sino las superficies.

La sensación térmica que proporcionan nuestros paneles se consigue con una menor temperatura del aire respecto a otros sistemas de calefacción (3-4ºC menos), lo que se traduce en un ahorro importante de energía.

Fácil instalación, no necesita realizar obra. Al no tener partes móviles no necesita mantenimiento ni gastos adicionales (gas o combustible).

SOSTENIBILIDAD

Este sistema no calienta por combustión por lo que no genera emisiones de CO2, humo o gases tóxicos contaminantes.

Al no quemar combustibles fósiles se evita el efecto invernadero.

Nuestros paneles no generan residuos ya que no tienen partes consumibles que gastar.

Son dispositivos con una larga vida útil y no necesitan mantenimiento.

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